sábado, 11 de abril de 2009

SIGATOKA NEGRA, CULTIVO MUSACEA

PREAVISO BIOLOGICO EVALUACION SEVERIDAD EN PLANTACIONES
PRODUCTORAS R.D.



INTRODUCCIÓN

En el desarrollo y combate de la Sigatoca Negra en banano como en plátano, se presentan dos elementos de relación muy estrecha.
El primero de ellos es la característica vegetativa de la planta de presentar un ritmo de emisión foliar constante, lo cual produce que permanentemente este exponiendo nuevos tejidos a la posible inoculación del patógeno.
El otro factor se refiere a las condiciones de la mayor parte de las regiones productoras de banano y plátano de América Latina, que presentan característica de temperatura y humedad muy favorables a la biología del hongo. Se exceptúan las zonas altas plataneras en donde se cultiva, de forma particular, en asocio con el café o en algunas regiones de marcada época seca pero en las que se práctica el riego, con lo cual se tienden a crear ciertas condiciones que puedan resultar favorables a la biología del hongo.
Estas características, unidas a la acción de los productos funguicidas han provocado cierta evaluación en las estrategias de combate de la Sigatoka Negra, dentro de las cuales, el sistema de preaviso ha mostrado una alta eficiencia, disminución de costos y menor contaminación del medio ambiente.
La metodología del preaviso para el combate de esta enfermedad, se fundamenta en el análisis de los descriptores
biológicos y climáticos de forma tal que las aplicaciones de funguicidas se puedan efectuar en el momento apenas inicial
de desarrollo de la infección y cuando los parámetros climáticos le resultan favorables al hongo.
Con esta intervención oportuna se propicia, por reversión del ataque, un espaciamiento mayor entre los ciclos de tratamiento, niveles más bajos de enfermedad y consecuentemente plantaciones más sanas que puedan expresar mejor su potencial productivo.
Como preaviso para el combate de la Sigatoka Negra se refiere a dos sistemas: el preaviso biológico y el preaviso bioclimático. En esta ocasión trataremos únicamente el preaviso biológico, ya que para el preaviso bioclimático se requiere de ciertas condiciones, con las cuales aún no contamos.


PREAVISO BIOLÓGICO

Esta metodología es independiente del preaviso bioclimático.
En las áreas donde se inicia el desarrollo del preaviso, es el primer paso y no será hasta años más tarde que se pueda combinar con los estudios climatológicos para establecer el preaviso bioclimático.
El sistema de preaviso biológico se fundamenta en el análisis de descriptores biológicos (evaluación de la enfermedad en relación con la planta, los cuales permiten concluir en el Estado de Evolución).
Para ello, se llevan a cabo evaluaciones semanales de forma tal que la aparición de los primeros síntomas de la enfermedad sobre las hojas jóvenes (II, III, y IV) permiten determinar de forma constante y “contable” el desarrollo de la enfermedad.
Los instrumentos básicos de este sistema lo constituyen la parcela de observación y la curva del Estado de Evolución, la cual refleja el resultado de las observaciones en el campo.



PARCELAS DE OBSERVACIÓN

Para poder “medir” el desarrollo constante de la enfermedad, es necesario hacer las observaciones semanalmente sobre las mismas plantas hasta que su altura permita la observación sobre las hojas II, III y IV o como máximo hasta la emisión de la inflorescencia (Parición).

No existen reglas en cuanto a la densidad de parcelas que se necesitan en un área determinada. Ello depende de la homogeneidad de las condiciones ambientales en las zonas bananeras, bajo la premisa de que diferentes fincas (particularmente en zonas donde existan fincas pequeñas) tengan un manejo similar.
Para establecer la parcela de observación en plantaciones adultas, deberán sembrarse lotes de 40 plantas dentro de las cuales se evaluarán 10 únicamente.
Debe evitarse la ubicación de parcelas cerca de instalaciones como casas, plantas empacadoras, tendidos eléctricos, carreteras, etc., o donde se encuentren obstáculos al vuelo del avión que no puedan ser eliminados.
En fincas con siembras nuevas, las 10 plantas a evaluar pueden ser ubicadas con una distribución más amplia, debiéndose tener presente que las mismas deberán ser localizadas fácilmente por el encargado de efectuar las lecturas.
Ya sea en parcelas establecidas o plantas seleccionadas dentro de siembras nuevas, estas deberán ser identificadas individualmente, para lo cual se recomienda el empleo alfa numérico. En esta señalización la letra corresponde a la línea o hilera de plantas y el número a la posición de la planta en la hilera.
Para facilidad en la ubicación de las plantas a observar, se deberá rotular al inicio de la hilera con la letra que le corresponde y en las plantas, además de colocar una tarjeta con la identificación alfa numérica, conviene pintar en el pseudotallo, un anillo que pueda ser visible a distancia.
Cuando no se pueda sembrar nuevos lotes (40 plantas) para las parcelas de observación, procederá a elegir los hijos con 10 hojas desarrolladas de una parcela en producción y establecer con estas la parcela de observación.




REPOSICIÓN DE PARCELAS

Debido a la imperiosa necesidad de una información constante debe preverse la disponibilidad de las plantas en las que se deberán continuar las evaluaciones, una vez lleguen a la emisión de inflorescencia las que están siendo evaluadas.
Para ello, se deberán establecer las parcelas de reemplazo con suficiente anticipación a dicho momento. Esta anticipación depende del material que se esté empleando, según se trate de rizomas o plántulas provenientes de viveros (cultivo de tejidos o rebrotes), de la época en que se establezcan y las condiciones climáticas.
Generalmente el tiempo requerido para establecer la parcela de reemplazo, es de aproximadamente dos (2) meses antes que la que se está evaluando llegue a parición.
Es importante tener presente que la lectura al momento de abandonar una parcela deberá coincidir con la segunda lectura en la parcela de reemplazo, lo cual significa que en una semana dada, se llevará a cabo la lectura en las dos parcelas pero en la forma indicada, ya que de lo contrario, se pueden presentar desfases en la información y problemas con los resultados que se obtienen.
En las zonas productoras de banano que presentan un período seco prolongado y no exista riego, conviene evitar el
establecer parcelas durante el mismo. En estos casos, las
mismas deberán establecerse a la salida de la estación lluviosa.

Significan un problema las parcelas de reemplazo? En realidad el único inconveniente que presenta esta labor, es la renuencia del productor a sacrificar las plantas que deberán dar lugar a las parcelas de reemplazo. Para tal efecto, es necesario que el mismo tenga una clara conciencia de los
beneficios que se derivarán de la aplicación de la aplicación de este sistema, ya que el sacrificar una cuantas plantas, será ampliamente compensado con la economía de ciclos de fumigación en toda la finca o un área dada y además de que se tendrá una mejor condición sanitaria de la plantación y todos los beneficios adicionales que se derivarán de ello.

Existe una opción al establecimiento de parcelas de reemplazo, la cual es continuar las observaciones en los hijos.
Para ello deberán tomarse en cuenta algunas consideraciones como las siguientes:

• La modalidad podría funcionar en cultivares de bajo porte como el Gran Enano, ya que otros de parte más alto como el Valery, los hijos llagan a ser muy altos antes de que desarrollen sus hojas funcionales.

• El comportamiento del estado de evolución en hijos difiere del que se observa en las plantillas, aún cuando la tendencia resulta ser similar. La amplitud de la curva que representa la evaluación de la enfermedad difiere en ambos casos, lo que podría ocasionar dificultades de interpretación.

• En caso que se decida trabajar con hijos, conviene llevar a cabo simultáneamente por un período de tiempo dado, las evaluaciones respectivas en ambos tipos de material con el propósito de que el personal responsable de la interpretación de resultados y recomendaciones en cada uno de los materiales respecto a la enfermedad en sí.



METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN


El “Estado de Evolución” es la expresión del desarrollo de la enfermedad en función del desarrollo del material vegetal. Por ello, es necesario cuando se llevan a cabo las evaluaciones, tomar en cuenta el crecimiento vegetativo de la planta (emisión foliar) tanto como los síntomas (estadios) de la enfermedad.

Para iniciar la toma de datos, al momento de la primera lectura las plantas deberán tener un mínimo de ocho (8) hojas, preferiblemente 10, y deberán corresponder a 10 plantas con un desarrollo normal y uniforme, debidamente distribuidas dentro de la parcela de observación.

En esta primera lectura, el número total de hojas que tenga la planta, se marca en la base de la vena central de la hoja 1, la cual es aquella completamente abierta después del cigarro o candela.

Semanalmente, la hoja 1 será marcada con el número progresivo que corresponda con la emisión foliar total a ese momento (10, 11,12, etc).

Esa información es anotada para cada planta respectiva en la columna EFA del formulario para datos de campo (ver ejemplo). Además del número total de hojas, deberá observarse el estado de desarrollo del cigarro o candela, el cual se anotará en el formulario como fracción decimal del total de hojas emitidas a la observación.
Esta fracción decimal que será correspondiente a cada estado de desarrollo del cigarro o candela, se señala en la figura 1.










-Figura estados cigarros-





OBSERVACIÓN DE LA ENFERMEDAD Y CÁLCULO DEL ESTADO DE EVOLUCION.

Como se señaló anteriormente, en forma semanal deberán evaluarse las mismas plantas y en cada oportunidad, siempre las hojas II, III, y IV.
El fundamento de esta norma es que:
• Las hojas nuevas son generalmente, las que se infectan primero.
• La metodología trata de intervenir sobre la enfermedad en sus etapas más iniciales de desarrollo.
• Los síntomas sobre una misma hoja podrán, eventualmente ser observados por más de una semana y con ello, como han evolucionado.
Para determinar la presencia de los diferentes estadios, la observación o búsqueda se inicia por el envés del semilimbo izquierdo en su parte apical ya que por ser esta la primera parte de la hoja que se expone al desenrollarse el cigarro o candela, es el área que primero se inocula con la enfermedad.

A partir de esta zona se observa el resto de la hoja para detectar el estado más avanzado de la enfermedad así como un estimado del número de síntomas presente (ver estadios).

Estadío de la Sigatoka Negra


Esta información es la que se lleva al formulario para efecto de los cálculos respectivos, anotándola en las columnas correspondientes a cada hoja (rango de la hoja). Para cada una se anota únicamente un estado, el más alto y se agrega una calificación que será+(más) cuando se estima que su densidad es superior a 50 síntomas o-(menos) cuando sea inferior a 50.

En las plantaciones bananeras sometidas a combate químico y por esta metodología es muy difícil, encontrar estadios superior a 2-. Solamente en casos muy críticos, probablemente influenciados por focos calientes, se encontrarán casos de 2+.

Normalmente, los síntomas controlados no deben tomarse en cuenta durante la toma de datos, sin embargo, a veces es difícil diferenciar estos de los síntomas vivos. En caso de incertidumbre, es preferible no tomar en consideración la misma y anotar los síntomas que se encuentren.
Aunque no forma parte de la metodología ni de los cálculos para determinar el Estado de Evolución, puede observarse y anotarse también, la información correspondiente a la hoja más joven enferma (HMJE) y hoja más joven necrosada (HMSN), lo cual da una idea rápida del estado fitosanitario de la plantación con respecto a Sigatoka Negra.
A partir de estas observaciones se procederá a los cálculos de la siguiente forma.
En la primera evaluación, por no poder obtenerse el dato de ritmo de emisión foliar, ya que no se tiene el dato de emisión foliar pasada (EFP), tampoco se podrá obtener el dato del Estado de Evaluación. Lo que en esta oportunidad de logrará tener es la suma bruta (SB).

En la segunda toma de datos, así como en las siguientes, se podrá calcular el Ritmo de Emisión Foliar (REF) para cada planta, incorporando y restando de los datos de la semana actual (EFA- Emisión Foliar Actual), el dato de emisión foliar obtenido para la misma planta, la semana anterior (EFP= Emisión Foliar Pasada).

REF=EFA-EFP

Sumando el REF para cada planta, y dividiendo esta sumatoria (S REF) entre el número de días (N) que transcurrieron entre las dos observaciones, se obtiene el dato de Ritmo de Emisión Foliar Presente (REFi) para el lote de plantas en observación.

REFi= SREF
N

A continuación debe generarse la información denominada Corrección de Candela (CC). Esta se obtiene de multiplicar en cada planta, el valor asignado a su estado de cigarro o
candela por el número de hojas (II; III y IV) encontradas con síntomas de la enfermedad.

Por ejemplo, si en la planta A5, el estado de candela correspondió a 4, las 3 hojas observadas tenían la enfermedad, entonces CC=4x3=12.

A partir de los datos de CC, se obtiene el Coeficiente de Evolución (CE). Este se logra multiplicando el resultado de la sumatoria de CC para todas las plantas por 2, el cual es un factor preestablecido.

CE=S CC x 2

Para finalizar con la información necesaria vinculada al desarrollo de la planta (desarrollo foliar), solo queda obtener el dato del Ritmo de Emisión Foliar Ponderado (REFp), el que es tan solo el prometido de la suma del Ritmo de Emisión Foliar presente.

REFp = REF + REFi
2

La información del desarrollo de la planta (emisión foliar), es requerida para combinarla con los factores sintomatológicos expresados en la planta, lo cual conduce a obtener el Estado de Evolución (EE) de la enfermedad y que llevado a una gráfica, representa el comportamiento evolutivo permanente de la enfermedad en la plantación.


Este otro proceso se inicia con el cálculo de la Suma Bruta (SB), para ello, es necesario sumar la cantidad de hojas de igual numeración que en todas las 10 plantas evaluadas presentaron un mismo estadio (columnas correspondientes en el formulario a número de hojas dañadas); 5 hojas III con el estadio 1+, por ejemplo.

La suma del producto de la multiplicación de estos datos, por los Coeficientes de Severidad; señalados a continuación para cada hoja y cada estadio, da como resultado la Suma Bruta (SB).

Cuadro 2.
Coeficientes de Severidad para el cálculo de Suma Bruta.

Estadio Hoja

II III IV
1- 60 40 20
1+ 80 60 40
2- 100 80 60
2+ 120 100 80
3- 140 120 100
3+ 160 140 120

Como ejemplo, en una plantación dada, se encuentra que en la parcela de observación se encuentra el estadio 1- en la hoja II de dos plantas, en la hoja III de dos plantas y la hoja de IV de dos plantas.

El estadio 1+ se encuentra en la hoja III de una planta y en la hoja IV de dos plantas. El estadio 2- se encuentra en la hoja III de dos plantas mientras que el estadio 2+ se encuentra en la hoja IV de 3 plantas, información que se configura y calcula en el Cuadro 3.

Cuadro 3.

Número de Hojas Hojas Dañadas
Estadios Dañadas por Coeficiente
II III IV II III IV
1- 2 2 2 120 80 40
1+ 1 2 60 80
2- 2 160
2+ 3 130_______

Para continuar deberá calcularse la Suma de Evolución, la cual se obtiene al sustraer el Coeficiente de Evolución (ya indicado anteriormente como se calcula) de la Suma Bruta.

SEV =SB – CE

Este dato (SEV) se multiplica por el Ritmo de Emisión Foliar Ponderado y da como resultado el Estado de Evolución (EE) de la enfermedad para esa semana.

EE =SEV x REFi

Esta cifra, llevada a una gráfica es lo que permitirá según la tendencia o pendiente de la misma entre dos o más semanas, definir cuando hacer una aplicación o tratamiento funguicida.

Interpretación de los Resultados

El factor más importante que permite tomar la decisión de cuando aplicar, no es la cantidad de infección que se encuentra en las plantas, sino la evolución de la enfermedad, lo cual se refleja en la curva de una gráfica.

No existe, en principio, un umbral crítico. Solamente la experiencia podrá ir marcando algunos niveles de especial consideración que se definirán para los diferentes sectores.

Es lógico sí, que a más bajo nivel se pueda mantener el estado de evolución, mejor sanidad tendrá la plantación y consecuentemente, menos aplicaciones o tratamientos fungicidas. Esto se logra solamente haciendo las aplicaciones en la forma más oportuna posible.















EVALUACION DEL ESTADO DE INFECCIÓN

Es necesario tener una idea clara y precisa del estado sanitario de la finca, para prevenir daños severos al cultivo y su producción. Por esta razón se deben hacer evaluaciones periódicas (semanales o quincenales) sobre la incidencia y severidad de la Sigatoka Negra en cada finca.

A continuación se presenta la metodología de Stover modificada, para la evaluación de incidencia y severidad de la enfermedad, la cual nos permitirá estar debidamente edificados sobre el estado fitosanitario de la plantación.

METODOLOGÍA DE STOVER MODIFICADA POR GAUHL

La evaluación de incidencia y severidad por medio de la Metodología de Stover modificada, permite obtener información bastante detallada de la situación sanitaria de la plantación.

La figura 1 muestra los seis grados que incluye la escala de Stover modificada por Gauhl (1989).

El sistema consiste en una estimación visual del área foliar afectada en todas las hojas de plantas próximas a floración, sin necesidad de bajar la hoja.

Para esta evaluación se toman en cuenta todas las hojas presentes excepto la hoja candela, y las hojas agobiadas. La hoja más cercana a hoja candela se considera la hoja No.1










FIGURA 1. Escala de Stover modificada por Gauhl (1989).




. El conteo se facilita considerando la distribución en espiral (pares e impares) de derecha a izquierda a partir de las hojas 1 y 2 (figura 2), contando hacia abajo. Para determinar el área foliar afectada debe estimarse visualmente el área total cubierta por todos los síntomas de la enfermedad en cada hoja y calcular el porcentaje de la hoja cubierto por los síntomas. Para esto es necesario contar con un patrón o modelo que divide la hoja en proporciones porcentuales, como se mostró en la Figura 1.

Se presenta a continuación un ejemplo de la hoja de evaluación, (cuadro 1), así como de los cálculos a realizar para la obtención de las variables generadas por este método.

CUADRO 1. Ejemplo del cálculo del número de hojas por plantas (H/P).




NUMERO O POSICION DE LA HOJA
Planta 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 H/P
1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 12
2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 2 12
3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 13
4 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 14
5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 13
total 64
promedio 12.8

El numero en cada casilla indica el grado de infección que posee cada hoja con base en la escala de 0 a6 de acuerdo con la figura 1.

Para la obtención del número de hojas por planta se contabiliza el total de hojas y se divide por el número de plantas evaluadas (Cuadro 1). El número de hoja por planta se extrae de la última hoja que está indicada (coloreada) en la fórmula de evaluación.

La hoja más joven enferma (HMJE) es también un promedio de las hojas más jóvenes (coloreadas) que muestran síntomas visibles de la enfermedad. (Cuadro 2).

La HMJE da una indicación del progreso de la enfermedad. En otras palabras, cuanto más joven es la hoja con más síntomas, mayor es la incidencia de la enfermedad, y se podría decir que también la severidad.


CUADRO 2. Cálculo de la hoja más joven enferma (HMJE).


NUMERO O POSICION DE LA HOJA
Planta 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 H/P HMJE
1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 9
2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 2 11
3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 13
4 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 12
5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 10
total 55
promedio 11




Finalmente, para la obtención del porcentaje de hojas infectadas por grado, se cuenta el número de hojas en cada grado, se divide entre el número total de hojas y se multiplica por 100 (Cuadro 3).
El porcentaje total de hojas infectadas se obtiene de sumar el valor de todos los grados, del primero al sexto.


















CUADRO 3. Cálculo del porcentaje de hojas infectadas (% H.J.)



NUMERO O POSICION DE LA HOJA
Planta 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 H/P HMJE 0 1 2 3 4 5 6
1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 8 2 2
2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 2 10 1 1
3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 12 0 1
4 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 11 2 1
5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 2 2 9 2 2
total 50 7 7
promedio 78 11 11




EJEMPLO: Porcentaje de hojas con grado 1:
Planta 1: 2 hojas
Planta 2: 1 hoja
Planta 3: 0 hojas
Planta 4: 2 hojas
Planta 5: 2 hojas

TOTAL 7 hojas con grado 1
TOTAL HOJAS evaluadas: 64
% HOJAS CON GRADO 1 = 7 x 100 =11.0
64
TOTAL HOJAS INFECTADAS = SUMA % HOJAS EN CADA GRADO (DEL 1 A 6) = 11 + 11 + 0 + 0 + 0 + 0 = 22


No obstante, este porcentaje total de hojas infectadas subestima la severidad de la enfermedad y es por ello que el uso de un promedio ponderado de infección (PPI) ha sido sugerido para obtener un valor más preciso. Su cálculo se obtiene de multiplicar el porcentaje de hojas de cada grado por el correspondiente valor del grado en la escala de Stover modificada. Cada resultado se suma y el total se divide entre 100.


EJEMPLO: Promedio Ponderado de Infección (PPI)

SUMA de (% Hojas en cada grado x grado respectivo)
PPI = 100

(11 x 1) + (11 x 2) +........+ (0 x 6)
PPI = 100

PPI = 0.33

1 comentario:

  1. Excelente la informacion que compartes con todos los lectores, espero que sigas subiendo este tipo de aclaraciones biologicas, hace aun mas rico el blog. Muchas gracias por recomendar Generic Viagra en el blogroll , es algo que necesitan muchos y que pocos admiten.

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